A través de declaraciones públicas realizadas entre 2018 y 2026, presidentes de clubes y entrenadores describieron presuntas represalias arbitrales y presiones en la Asociación del Fútbol Argentino. El sábado, durante la premiación de un torneo, Claudio Tapia no entregó las medallas a los jugadores de Estudiantes de La Plata.
Una serie de declaraciones de dirigentes y entrenadores de clubes del fútbol argentino, formuladas entre 2018 y 2026, describen un presunto sistema de represalias en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Los testimonios mencionan consecuencias arbitrales y deportivas para quienes expresan críticas.
En abril de 2018, Carlos Eliceche, presidente de Guillermo Brown de Puerto Madryn, afirmó: «Si te quejás, al partido siguiente te mandan un árbitro que te cobra un penal a los diez minutos; quejarse en el micrófono es firmar tu propia sentencia».
En junio de 2020, Roberto Sagra, presidente de San Martín de Tucumán, declaró: «Hay una tiranía en la AFA. Los dirigentes tienen terror de hablar porque saben que después te castigan con los árbitros o te mandan al descenso».
En octubre de 2023, Néstor Di Pierro, presidente de Chacarita Juniors, sostuvo: «Muchos nos callamos durante meses para no generar animosidad en la AFA, pero llega un punto en que te despojan de todo un año de trabajo y te das cuenta de que el silencio tampoco te salva».
En febrero de 2024, Ezequiel Segura, presidente de Comunicaciones, expresó: «En la AFA todos agachan la cabeza porque saben que el costo de pararse de manos es que tu club no suba nunca más o termine peleando el descenso».
En octubre de 2025, Walter Morales, presidente de Gimnasia y Esgrima de Jujuy, manifestó: «Muchas veces tenemos que tragarnos la bronca porque sabemos cómo funciona esto: si levantas la voz, el domingo siguiente no pasás la mitad de la cancha».
En septiembre de 2026, Omar De Felippe, entrenador de Talleres de Córdoba, dijo: «Me callo la boca, me hago el boludo. No hablo de ningún árbitro. Entiendo cómo es esto». En el mismo mes, Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes de La Plata, declaró: «Maltrataron a la gente y la impunidad que manejan para robarte es increíble… innecesario. Para esto nos traen hasta acá jajaja. Una puesta en escena ridícula. El reglamento lo manejan como quieren».
Los testimonios señalan como responsables de las presuntas represalias a los árbitros dirigidos por Federico Beligoy y al Tribunal de Disciplina presidido por Fernando Mitjans.
El sábado, durante la premiación de un torneo, el presidente de la AFA, Claudio Tapia, no entregó las medallas a los futbolistas de Estudiantes de La Plata. Tapia subió al escenario únicamente para la premiación de Rosario Central.
El texto original, firmado por un periodista de Clarín, sostiene que estos hechos afectan la legitimidad de la competencia y la deportividad. Asimismo, afirma que Rosario Central debe «sobreactuar la autenticidad de su consagración» y que la violencia explícita y simbólica apunta a Claudio Tapia como «responsable mayor de corromper la gran ilusión compartida de los argentinos».
