El senador provincial radical analizó la relación de la UCR con el Gobierno nacional y respaldó la propuesta de Peteco Vischi para transformar las Paso en un sistema optativo y eficiente.
En un contexto de reconfiguración de fuerzas en el Congreso de la Nación, el senador provincial por la Unión Cívica Radical (UCR), Sergio Flinta, analizó la profundidad de las grietas que afectan al oficialismo de La Libertad Avanza (LLA) y sus vínculos con los bloques aliados. En una charla mantenida con EL LIBERTADOR, el legislador correntino ofreció una mirada analítica sobre la figura de Manuel Adorni y los ruidos internos que genera en la Casa Rosada, a la vez que se posicionó con respecto a la necesidad de reformar el sistema electoral argentino.
En ese contexto, consideró que la postura de la UCR se mantiene en un equilibrio institucional que prioriza el tratamiento de expedientes puntuales por sobre las alianzas permanentes.
La fragilidad de los acuerdos parlamentarios quedó expuesta en el Congreso de la Nación, como consecuencia de la situación que atraviesa Adorni, y las implicancias que ello atrae a Javier Milei y su entorno, pese a que el presidente sostiene a su jefe de Gabinete a capa y espada.
En el marco parlamentario, en el bloque del PRO las aguas se dividieron ante críticas directas hacia Adorni. Este clima de ebullición trascendió largamente lo meramente legislativo y se instaló en la opinión pública.
Tensiones en la Casa Rosada
Al ser consultado sobre el impacto político que rodea al funcionario nacional, Flinta, coincidentemente con lo expuesto recientemente por el gobernador Juan Pablo Valdés, manifestó que se trata de un conflicto interno de la administración de Milei. «Nosotros entendemos que el tema de Adorni es una cuestión inherente al Gobierno nacional, a su gestión, al liderazgo del Presidente, y eso lo maneja él», dictaminó. Para el legislador radical, la situación debe ser leída como una responsabilidad de gestión que el oficialismo debe administrar por cuenta propia.
En ese sentido, Flinta analizó que se trata de una cuestión estrictamente política del Gobierno nacional y que, ante el descontento social, será el propio Ejecutivo el que deberá afrontar los costos. «Probablemente, si la opinión pública no está de acuerdo, bueno, pagarán sus consecuencias», advirtió el Senador provincial. De esta manera, dejó en claro que el radicalismo no tiene injerencia en las decisiones operativas del Gabinete, y marcó a su vez una distancia prudencial con respecto a las decisiones de liderazgo del Presidente.
La UCR y su rol como fuerza autónoma
En cuanto a la relación entre la UCR y LLA, el legislador aclaró que el partido de Leandro N Alem no funciona como un socio automático del oficialismo, sino que actúa de forma autónoma e independiente: «El radicalismo no es un aliado del Gobierno per se, permanentemente», explicó, tras lo cual inmediatamente aclaró que la estrategia del partido se basa en la convergencia de criterios en temas determinados, manteniendo la autonomía en aquellos donde las visiones difieren.
Esta dinámica se traduce en un acompañamiento selectivo en el Congreso. Flinta recordó que los legisladores radicales apoyaron reformas en materia laboral y penal; empero, mantuvieron una postura crítica con respecto a temas como el presupuesto universitario, la discapacidad y la situación del hospital Garrahan. «Son temas determinados, puntuales. Después, los otros temas son para discutirlos, para conversarlos, y en algunos estaremos de acuerdo, y en otros no», puntualizó el Senador, con lo cual despejó cualquier vínculo entre el apoyo legislativo y los conflictos coyunturales como el caso Adorni.
A favor del proyecto alternativo de Peteco Vischi para las Paso
En el horizonte político también aparece el debate por las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (Paso). Frente a la intención de Milei de eliminarlas y la resistencia del kirchnerismo por mantenerlas sin cambios, el senador nacional por Corrientes, Eduardo Peteco Vischi (UCR), impulsó, hace dos semanas atrás, un proyecto con el que busca efectuar una reforma integral. La iniciativa propone que las Paso dejen de ser obligatorias para convertirse en optativas, eliminando además el financiamiento estatal para la publicidad electoral durante esa instancia.
Vischi, jefe de la bancada radical del Senado nacional, presentó su proyecto con el propósito de que se racionalice el gasto público sin perder la herramienta democrática que evita las designaciones de candidatos entre las cúpulas partidarias. Entre los puntos más relevantes, se establece la prohibición del uso de fondos públicos para campañas en las Primarias y se exige un piso mínimo de inscriptos para habilitar la votación. Asimismo, la norma permite que el candidato a Presidente ganador de la interna elija a su compañero de fórmula con posterioridad, facilitando la unidad del espacio político de cara a las generales.
En ese escenario, Flinta coincidió con la visión de su correligionario al cuestionar la obligatoriedad de un sistema que, en ocasiones, fuerza a la ciudadanía a votar innecesariamente: «Nosotros siempre compartimos el criterio de que sean obligatorias era como obligar a votar a la ciudadanía dos veces», reflexionó. Según manifestó, las internas de los partidos deben ser resueltas por sus propios adherentes, especialmente cuando una alianza ya tiene un candidato de consenso.
Seguidamente, el Senador provincial calificó como una incoherencia el hecho de obligar a votar a una alianza que presenta una lista única. «Si una alianza tiene un candidato solo, ¿para qué va a ir a las Paso? Si tiene dos candidatos o más, bueno, está bien, es un método para resolver esa disputa», contrastó.
En el reportaje mantenido con EL LIBERTADOR, Flinta también advirtió sobre la distorsión que generan algunos análisis posteriores a las Primarias, donde el triunfo en una interna suele ser leído erróneamente -según su visión- como un adelanto definitivo de la elección general, condicionando el camino hacia los comicios definitivos. «Uno quizás hace un poco de memoria y recuerda que en las Paso ganó Fulano de Tal, pero en realidad ganó dentro de su alianza, y algunos lo ven como ganador de toda una elección. Y eso marca el camino de la elección general, cuando en realidad se estaba viviendo una cuestión interna», ejemplificó para finalizar.
