Monseñor José Larregain ofició la homilía central del 126° aniversario de la Coronación Pontificia de Nuestra Señora de Itatí y llamó a los fieles a no dejarse vencer por el desaliento.
Monseñor José Larregain, arzobispo de Corrientes, presidió este jueves 16 de julio la celebración central del 126° aniversario de la Coronación Pontificia de Nuestra Señora de Itatí. La misa se realizó en la Basílica de la localidad homónima, ante una multitud de peregrinos, promeseros y delegaciones de toda la región que colmaron el santuario tras el encuentro de imágenes en el río Paraná.
En su homilía, inspirada en el lema “Junto a María de Itatí, somos testigos de esperanza y alegría”, Larregain reconoció los “cansancios y sufrimientos” que los devotos llevan en sus corazones. El prelado trazó un paralelismo entre las dificultades históricas y la coyuntura actual de la provincia y el país, con especial énfasis en las problemáticas que afectan a los hogares de la región.
“También nosotros vivimos tiempos complejos. Muchas familias experimentan incertidumbre económica; numerosos jóvenes sienten preocupación por el futuro; no faltan quienes padecen la soledad, la enfermedad o la falta de trabajo”, afirmó Larregain. No obstante, sostuvo que la fe no debe traducirse en un optimismo ingenuo, sino en “la certeza de que Dios sigue actuando en medio de nuestras fragilidades”.
El arzobispo instó a la comunidad a redescubrir “los grandes tesoros que Dios ha sembrado en nuestro pueblo”, como la fe sencilla y perseverante de las familias, la solidaridad, la oración constante y la alegría serena de la fe, la cual “ninguna crisis puede apagar”.
Hacia el cierre de la celebración, Larregain recordó la presencia histórica de la Virgen en el suelo correntino, definiéndola como una “testigo silenciosa” que ha visto pasar ciclos de prosperidad y crisis. “No permitamos que la desesperanza gane espacio en nuestros corazones”, exhortó el prelado, invitando a los peregrinos a regresar a sus hogares y puestos de trabajo transformados en promotores de la solidaridad y el mutuo sostén comunitario.
